¿Por qué lloramos al final de Coco?

La periodista Aisha Harris ha desarrollado una teoría para explicar qué hace que el final de Coco sea tan especial. Esto es parte del saber hacer de Pixar para crear escenas de rara intensidad.

Este artículo contiene spoilers de Up, Vice Versa y Coco.

En un artículo de 20 de agosto de 2018un editor del New York Times, aisha harris regresó a una escena particular del largometraje animado Coco, estrenada en 2015 y producida por Disney Pixar, para explicar por qué era tan conmovedora. En esta publicación, el periodista destaca en primer lugar la capacidad de Pixar -capacidad que se ha convertido incluso en una firma a lo largo de los trabajos- para inquietarnos.

La importancia de la música

revelación

Los animadores de Pixar no se contentan con construir una escena frente a la cual cualquier ser levemente sensible derramaría una lágrima. Por el contrario, nos llevan a un punto de quiebre en el que nos abruma un torbellino de emociones en conflicto. Quien no se sintio tocado por la muerte de Ellie (allí arriba, 2009) cuyo recuerdo y melancolía se encarnan entonces en esta casa que Carl se esfuerza por subir a las cataratas del Paraíso? Quién no ha sufrido la represión de este largo sollozo, el mismo que la protagonista Riley contuvo a lo largo Viceversa (2015) hasta que Tristeza rompa esta barrera emocional?

De Toy Story 3 (2010) en pared-e (2008) vía Rebelde (2012), Pixar sabe cómo llegar donde se necesita. Aisha Harris se ofrece a volver a un extracto específico de Coco y explicar por qué, según ella, lloramos frente a esta escena. Para Aisha Harris, hay algo único en Coco que nos lleva a ese famoso punto de quiebre (¿pero no es así en todas las películas?). este elemento es la música.

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En Coco, la música es desterrada de la familia debido a las malas acciones del tatarabuelo del personaje principal. Su rehabilitación dentro de la familia marca un momento muy fuerte pero también una clara demarcación frente a las obras de Disney. Una canción, en un largometraje de Disney, se utilizará principalmente para contar historias como introducir un personajeSu personalidad, sus sueños (Dónde propósitos) o vender un cierto periodo de tiempotambién podemos evolucionar la relación entre dos personajes.

Construir hasta el punto de ruptura

No me olvides (Recuérdame en la versión original), en Coco, es una canción cuya recurrencia está hecha para construir un punto de quiebre. El tema se puede escuchar por primera vez cuando es interpretado por Ernesto de la Cruz, el impostor de la historia. Luego, la pieza vuelve a sonar en un flashback pero de Héctor, el verdadero autor de esta canción, para su hija Coco. Durante los últimos minutos de la película, es Miguel, el bisnieto de Coco, quien toma la guitarra y toca entre lágrimas Recuérdame.

En ese momento, Coco vuelve a la vida en recordando. Ella irradia. La música recupera su lugar en el hogar, Abuelita Elena (hija de Coco) llora al igual que el resto de la familia. “Si bien la conexión entre la canción y sus personajes es muy específica de la historia, hay un elemento de universalidad que la une a mis propias experiencias como espectador: el paso del tiempo, la muerte, la familia. A través de mis lágrimas, pensé en los recuerdos de mis seres queridos y en lo preciosos y frágiles que eran”, dice Aisha Harris.

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Esta universalidad evocada por Aisha Harris abunda en las producciones de Pixar. La soledad de la vejez abordada con brillantez por Allá arriba, la paulatina e inevitable desaparición de los recuerdos en Viceversa, el abandono de la infancia en la saga Toy-Story… Pixar siempre sabe conquistar el corazón de su público. Para Coco, es una canción que te pide que no la olvides aunque tengas que despedirte.

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